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Poeta, novelista y ensayista francés. Su verdadero nombre era Sauser-Hall.
Nació en La Chaux-de-Fonds, de padre suizo y madre escocesa, y obtuvo la
nacionalidad francesa tras la I Guerra Mundial. Abandonó pronto sus estudios
y viajó por Europa, Rusia y
Asia, desempeñando diversos oficios. Blaise Cendrars fue ante todo poeta y
en 1909 publicó La leyenda de Novgorod, y más tarde Pascua en Nueva York
(1912), y el famoso Prosa del transiberiano y de la pequeña Juana de Francia
(1913). Al igual que Apollinaire, despreciaba los poemas breves por lo
limitado de su alcance y creó un estilo nuevo basado en la sucesión de
impresiones, temas y sentimientos en los que la nostalgia y la desilusión se
combinan con una visión cósmica del mundo. En 1914 ingresó en el ejército
francés y sirvió en el cuerpo de voluntarios extranjeros. En 1915 perdió la
mano derecha tras ser alcanzado por una granada. Su talento lírico quedó
entonces destruido y hasta 1926 sólo escribió ensayos sobre pintores,
relatos y una Anthologie nègre (1921). Este sentimiento de pérdida se
observa también en El oro (1925), su primera novela. Moravagine (1926), una
novela surrealista publicada un año más tarde, marcó su regreso a la
violencia narrativa y fue al mismo tiempo una expresión autobiográfica de su
vida aventurera. Blaise Cendrars fue también un aventurero de las formas
literarias y un innovador de la ficción y el ritmo sincopado. Sus cuatro
novelas más importantes, El hombre fulminado (1945), La mano cortada (1946),
Bourlinguer (1948) y Le Lotissement du ciel (1949), demuestran que su autor
entendía la literatura como una conquista del yo. Recibió la Legión de Honor
y la Medalla Militar. En 1961, el mismo año de su muerte, fue galardonado
con el Gran Premio Literario de la Villa de París.
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