en esta imagen donde pretendo ser.
realizando estos ritos que me permiten caminarme con el perfil correcto del habitante en ciudad.
te extraño,
digo tu nombre aunque no sirva de nada.
a veces me siento idiota amándote (porque te amo) a una distancia estúpida
donde pensar o sentir no es más que teclear sobre una estúpida máquina que te amo...
Sábado en la
noche, un día mas, un día menos. Ama las ventanas, y tiene una pasión especial:
Las Hormigas. Al principio le gustaba cazarlas, pero ahora se sienta junto a la
puerta, donde hay un constante tráfico de hormigas y simplemente las
observa ir y venir, y en eso se puede pasar horas. Llego cansada del trabajo, y
no me ducho aún, así que mi piel debe oler a mujer con un poco de sudor del día,
mezclado con el perfume que me eché hace unas 8 horas. Me saco la ropa, y camino
por la casa con una cola peluda que me sigue a todos lados. He estado pensando
en la estructura de mi libro, en incluir algunos diálogos que tengo guardados.
Ahora veo las letras… los mismo nombres, en mi pequeño mundo idiota de las
palabras, y quizás en mi vaga imaginación, pienso que quisiera que estuvieses
allí, pero ya no existo, ahora entro en silencio y observo, como un fantasma
invisible, que todo lo mira, y cuya presencia nadie puede adivinar. Ufffff
hasta yo me aburro de esto. Imagina, sólo imagíname ojos, sin cuerpo, sólo unos
ojos detestablemente profundos. Mucha gente al mirarme me decía: no me gustan
tus ojos….. Es fascinante no gustar, caer en el rechazo, volverse inaceptable,
inexistir. Explícame algo: ¿cómo carajos unas palabras pueden hacerte padecer?
¿es eso acaso "sano"? ahora estoy inmersa en mi incoherencia, cosas que pienso,
que no explico, que sólo suelto como si nada, quizás pueda compararse con tus
servilletas, o a lo mejor tus servilletas son más pensadas de lo que yo creo,
pero me gustan, y no me importa su pasado. Me integro y me desintegro, me
deshago, y ya para este punto no me dan ganas de volverme a hacer, y entonces me
quedo así, hecha un montón de cosas que no tienen ni pies ni cabeza, y eso de
las cabezas es mejor ni siquiera discutirlo, muchos llegan a pensar que si
pensáramos menos y sintiéramos más estaríamos listos, pero es que esto es un
desastre, ya ni pensamos, ni sentimos, ya no sabemos lo que estamos
haciendo!!!!!!! Ufa, pero lo hacemos, lo hacemos por todos lados, nos volvemos
locos haciéndolo, y dejamos todo tirado por todos lados, de modo que mucha gente
se de cuenta de lo que hicimos, inclusive la reprimenda es saboreablemente
dulce, y nos quedamos con caras de – sí, sí, ya sé, pero que rico, y déjame
dormir mamá, no me jodas por hoy y sólo por hoy -. Pero abres los ojos y no hay
mamá, y resulta que sólo estabas soñando, y te despiertas empapado, como si algo
terrible te pasó, pero no cambió nada,. La pieza está ahí, nadie la ha movido,
aún el contrincante no ha hecho su jugada, y el ajedrez se derrite, y voy por
algo de comer, y ya vuelvo, y a ver si terminas de moverla que ya estoy
perdiendo la paciencia. La P A C I E N C I A . ¿Quién lo creería?. Voy a hacerlo
de nuevo, voy a ser quien no se regenere jamás. Y ahora… ahora siento esta
extraña sensación de caída al precipicio, y es que soy necia, me gusta dejarme
afectar, me gusta, me gusta viciosamente, es como disfrutar el revolver la
herida, jugar con la sangre coagulada, hacer que fluya sangre nueva, y entonces
decir: Me muero! me muero! y hacer el gran espectáculo una vez más. Ella está
aquí, mírala, ella mira la pantalla desde mis piernas – me detengo para
acariciarla -. Ufff me sacaré el corazón Ok? me haré la operación yo misma, ella
es tan dulce que lamerá mi sangre, y es tan lúcida que camina sobre el teclado
sin pisar ni una sola letra y ella sabe lo que está haciendo, pero yo no Marco…
yo no lo sé.
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