1:15 p.m.
Me siento aquí para no ser más
al pronunciar mi nombre
Me veo en lo absoluto vistiéndome de un
verbo infinito:
Volver a la inocencia
Para resbalarme indefenso en la soledad
Como observándolo todo como por deshecho por el
Viento
Que camina brillando por los pasillos de mi
casa y
Más abajo recorre una jarra de agua
Como si se identificase con la sombra de
un día feliz
En un solar vestido de sonidos
Propios de un elemento púrpura
Que se eleva creyendo en la muerte
Por mi voy dejando de creer en el vértigo
Para más tarde
Dejar de creer en la caída
Sin alas y sin aviones terrestres
Sin suelos cubiertos por las canas de mis
antepasados
Los cuales siguen buscando sus vidas en
sus propias ausencias
Lunáticos
Parecen aves de paraíso que se retuercen
En la belleza de sus oídos planetarios
Inalcanzables
Respiro profundo
En este cuarto que se desvanece en mis
brazos
Con sus sillas y cuadernos indomables
El misterio de no ser
Cosiendo mis cicatrices de nuevo hacia
altares sin retorno
Sin tener los sueños de este regreso que
Sucumbieron en un sagrado desamparo
En el infierno de mi nacimiento
En aquellas plazas verdes sin memoria
Donde lo hermoso
Quedó insomne fracaso
Me atrevo a tocarte
Balanza perfecta
En este ahora que tendrá fin inconcluso
Girando la cabeza
Demente
Abriré las entrañas de este grito
Y con una moneda
Sellada pos ángeles que no encuentran su
verdad
Pagaré mi silencio de cármenes prohibidas
Como inventando las huellas
Hacia la iluminación.
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