Pesadilla
Cae en mi rostro
Despierto tembloroso en la incertidumbre
los pies en la loza fría
Cae en mi pelo
Las manos palpan curiosas el liquido viscoso
Me esfuerzo en vano en el raro aroma
Mi lengua asedia
Sangre
Puntos rojos cubren la cama
Secos, quebradizos
cubren mi rostro
La sangre mana del cadáver pegado al techo
Sus manos cuelgan tratando de capturar
Al niño indefenso que lo sueña
Sus pies tantean el vacío
Sus ojos hilarantes
Su lengua empapa la cama
Con
Sus heridas abiertas
Sus huesos rotos
Sus manos torcidas
Gotea
Observo inmóvil el cuerpo
Babeante
Hermoso
Cadáver sangrante que moja la cama en la que duermo
Quieto
Sin vida
Abrumado
La cabeza rueda por el piso
Torpes extraviados
que te confunden con sus coitos errados,
su risa burlona,
perdido en una ciudad quejumbrosa
que lo aplasta.
Preso del pánico,
inmóvil.
Y recuerdo las caras burlonas
que me han seguido en el tiempo,
Y me entristece verme ahora
perdiendo el juicio.
que me hacen caer en cuenta que
hace rato que estoy en medio del suelo
y no me he movido.
Sin hablar,
sin pensar.
Pues he muerto.
Las líneas
son barrotes
de una cárcel que me presa
ESCAPAR
Estoy tan cansado de gritar
con hambre
Cansado
de mojar mis nudillos en sangre
Cada camino está adornado de espinas
Preso
Abrumado
Pierdo tiempo
Enfermo.
Se extienden heridas hirvientes a través
de la piel
Escapan de mi cuerpo
Todas las fuerzas
ahoga su rostro en tinieblas
Bajo una nube espesa que la cubre
Y limpio el vidrio con mi mano desnuda,
y me toca
Detiene mi mano con su dedo
Presa
tras el cristal
Y entonces siento deseos de amar,
de querer con fuerza.
y entonces grito a traves de la ventana
recorriendo las calles con la gigantesca sombra
Buscando a ciegas el amor perdido,
pero no.
difuso,
El eco trae el tenue brillo de los charcos
Copyrigth 2002© Todos los derechos reservados